Dolor lumbar: qué hacer en casa y cuándo usar faja.
- Dr Israel Gonzalez

- 16 feb
- 3 Min. de lectura
Si ya identificamos que es un dolor lumbar mecánico: ¿qué cuidados ayudan de verdad?

Cuando el origen del dolor es lumbar mecánico (por ejemplo, por debilidad, sobrecarga o estrés muscular de la zona paravertebral), el enfoque cambia: no se trata de “aguantar” ni de reposo absoluto, sino de recuperar movilidad, controlar el dolor y fortalecer para que no se repita.
Estos son los consejos más útiles que suelo indicar en consulta.
1) Lo más importante: fisioterapia (y por qué)
Si me preguntas cuál es el paso más importante, es este: acudir con un fisioterapeuta.
Porque la fisioterapia bien dirigida no solo “desinflama” o relaja, sino que:
Identifica qué está fallando: movilidad, control del core, cadera rígida, debilidad glútea, patrón de carga, etc.
Te guía con ejercicios progresivos y seguros
Corrige hábitos y posturas del día a día
Reduce recaídas (que es lo que más le importa al paciente)
👉 En resumen: no es solo “quitar el dolor”, es evitar que regrese.
2) Calor local: cuándo usarlo y cómo
El calor local ayuda mucho cuando el dolor es tipo contractura o rigidez.
¿Para qué sirve?
Relaja músculo
Mejora la sensación de rigidez
Facilita moverte (y moverte es parte del tratamiento)
¿Cómo usarlo?
15–20 minutos
1–2 veces al día
Sin quemar la piel (siempre con una capa de tela)
Tip práctico: úsalo antes de estiramientos suaves o movilidad, para que el cuerpo “ceda” mejor
3) Estiramientos y movilidad en casa (sin exagerar)
En lumbalgia mecánica, la idea no es “estirar fuerte”, sino recuperar movilidad sin provocar más dolor.
Recomendaciones:
Estiramientos suaves, progresivos
Evitar rebotes
Si un estiramiento “dispara” dolor intenso, se ajusta o se cambia
Regla simple: debe sentirse como “tensión tolerable”, no como “me lo está empeorando”.
4) Ejercicios de fuerza: la verdadera prevención
Aquí está el punto que más cambia el pronóstico: fortalecer.
Cuando el dolor lumbar es mecánico, muchas recaídas ocurren por:
Core débil (abdomen profundo y control lumbopélvico)
Glúteos débiles
Falta de fuerza y control al cargar, agacharse o estar sentado muchas horas
Objetivo del fortalecimiento:
Que la columna deje de “pagar” sola el esfuerzo
Que el cuerpo distribuya cargas correctamente
Idealmente esto se inicia con guía profesional y se progresa por fases.
5) Posturas y hábitos: lo que haces diario importa más que lo que haces una vez
Más que “postura perfecta”, lo que buscamos es:
Variar posiciones (no estar 2–3 horas igual)
Aprender a cargar con técnica
Ajustar silla, pantalla, altura del escritorio
Pausas activas (2–3 minutos cada 45–60 min)
A veces el dolor lumbar no es por “una mala postura”, sino por la misma postura durante demasiado tiempo.
6) Control de peso (si aplica): menos carga, menos recaídas
No es tema estético: es biomecánica.
Si hay sobrepeso, cada kilo extra aumenta el esfuerzo sobre la zona lumbar en actividades diarias. Bajar peso (aunque sea moderado) suele:
Disminuir la frecuencia del dolor
Mejorar tolerancia a la actividad
Facilitar el fortalecimiento
7) Fajas lumbares: sí ayudan… pero solo en el momento correcto
La faja es útil, pero aquí hay que ser muy claros:
la faja NO es tratamiento de base, es una herramienta de apoyo en situaciones específicas.
✅ ¿Cuándo sí usar faja?

Trabajos puntuales de carga (levantar, cargar, mover objetos)
Actividades donde sabes que harás esfuerzo lumbar repetido por un periodo corto
Episodios agudos donde necesitas “control” temporal para poder moverte con menos miedo, mientras inicias rehabilitación
❌ ¿Cuándo NO conviene usarla?
Todo el día “por si acaso”
Como reemplazo del fortalecimiento
Para estar sentado en oficina durante horas (en muchos casos solo “adormece” el trabajo muscular)
Si se vuelve dependencia: “si no la traigo, siento que me voy a lastimar”
¿Por qué no usarla todo el tiempo
Porque si la faja se usa de forma prolongada como muleta:
reduce la activación muscular normal
disminuye el entrenamiento natural del core
y puede aumentar la dependencia y el miedo al movimiento
Regla práctica (muy útil para pacientes)
Faja = cinturón de seguridad, no motor.
Se usa para momentos de carga, pero el “motor” real es el fortalecimiento y la técnica.
Recomendación general de uso:
Úsala solo durante la actividad de carga
Quítatela al terminar
Paralelamente, trabaja movilidad + fuerza para que cada vez la necesites menos
Conclusión
Si tu dolor lumbar es mecánico, el camino más efectivo es:
movilidad + fortalecimiento + hábitos + guía de fisioterapia.
El calor y los estiramientos ayudan a controlar síntomas, pero la prevención real viene de recuperar fuerza y control. Y si usas faja, que sea con objetivo, no como rutina permanente





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